8.9.12

COMPRO, LUEGO EXISTO

por Dalila Rodríguez Saavedra via 80grados

Cuántas horas a la semana permitirías que un ente diagnosticado como psicópata conversara con tu hijo o hija? ¿Estarías de acuerdo con que esa persona le impusiera sutilmente preconcepciones sobre emociones, salud o placer a un niño? ¿Quién es ese que habla con los más vulnerables? Su nombre completo es publicidad corporativa, y aunque para algunos el término compuesto sea un pleonasmo, me centraré en la partecorporativa del asunto.




Las corporaciones multinacionales cada vez avasallan más a los infantes con  promociones sofisticadas que fomentan el consumo de mercancías de todo tipo.
Con mucho talento y recursos van atornillando en las mentes inmaduras ideas de consumo irracional, embaucándolas con artificios cuasi perfectos y plagados de colorines y canciones. Los más comunes son los comerciales de juguetes, artistas del momento, películas y videojuegos que no dan tregua e invaden con gráficas —cada vez más sofisticadas—, titilantes de luz y movimiento, el campo visual de los espacios públicos y privados.
A finales del siglo 19 y principios del 20, en los Estados Unidos se fraguó la idea de que las corporaciones debían ser personas jurídicas. Los insatisfechos abogados corporativos se basaron en la teoría de la persona artifical o ficticia y desde sus despachos, se fue ampliando con aires modernos la definición de ciudadanía nacional.1 Hecho que tuvo como resultado que los estados proveyeran una protección igualitaria ante la ley a todas las personas, no sólo a los ciudadanos. Obviando las críticas de los detractores y los menos influyentes, la alabada enmienda 14 de la Constitución de los Estados Unidos —valga el ejemplo— sirvió como parapeto para las corporaciones y, al tiempo que se incluían a los negros esclavos y sus descendientes a disfrutar de derechos constitucionales, las corporaciones empuñaron sus cubiertos para el banquete que les esperaba: ser considerados personas.
El anterior inciso histórico tiene el propósito de trazar un ligero esquema de cómo evolucionó la realidad de la persona (como la entendemos en su acepción física corriente) a persona natural o jurídica, generando los mismos derechos y obligaciones en ambos casos, sin menoscabar que la segunda “persona” responde casi exclusivamente a intereses mercantiles. Que carecen de conciencia moral, que fueron diseñadas para enriquecer a los que regenten la corporación.
Conducta pertinaz
Más recientemente, el cuerpo investigativo del documental The Corporation(Achbar & Abbott, 2003), basándose en el libro de Joel Bakan, The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power, dio muestras de que el perfil psicológico de estas llamadas personas, por sus acciones y proceder en numerosas situaciones a lo largo del siglo pasado, es idéntico al de seres con trastornos mentales severos: un perfecto psicópata, de acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales IV.  
Si bien hay que reconocer que las corporaciones, con toda y su sospechosa figura, manifiestan su voluntad de manera implacable y que los controles públicos, de otra parte, son casi nulos pues las corporaciones tienen representantes cabilderos legislando la peseta extra y que el derecho tiene enormes carencias en pro del bienestar social, entre otras críticas, el modus operandi de estos sistemas es centenario, también consecutivo.  En cambio, lo que no es tan sabido (o pasa desapercibido) es que el psicópata tiene cada día más cualidades omnipresentes en torno a los niños y que los persuade hacia nociones y comportamientos dañinos en sus etapas formativas.
Se invierten billones para molestar
Los últimos 25 años las corporaciones han empleado todas sus artimañas para seducir a los niños y niñas. Desde la óptica infantil es casi imposible reconocer que la publicidad a menudo posee elementos engañosos. Es dirigida especialmente a quienes no pueden distinguir, porque sus actitudes frente al mundo se están formando. Detrás del estribillo pegajoso, de la imagen llamativa, hay una estrategia, reclamo o inducción. Los gurús del mercadeo y la publicidad son contratados para embaucar a quienes la construcción de su propio criterio les es ajena y por lo tanto, consienten como válidos los contenidos, perniciosos o no.
Casi todos los niños a los que la publicidad corporativa se dirige aún no han desarrollado la habilidad de resistirse al poder de persuasión de los anuncios. De hecho, varios estudios indican que los niños pequeños no distinguen entre la programación y la publicidad. Gran parte de la niñez se fundamenta en lo que en psicología se conoce como el periodo preoperacional. Una etapa en la que la irreversibilidad (incapacidad de visualizar la inversión de una acción), el egocentrismo (incapacidad de compartir otros puntos de vista) y la centración (tendencia a fijarse en un solo punto de lo que se le presenta) pueden interferir con la plena formación de carácter (Weiten, 2008). O dicho de otro modo, son fácilmente manipulables y no saben discernir hasta cerca de los 14 ó 15 años, cuando entran en la etapa de las operaciones concretas y operaciones formales (entienden conceptos abstractos, la reversibilidad les permite deshacer acciones mentales, se disminuye el egocentrismo).
Las corporaciones en Estados Unidos invierten 12 billones de dólares en contratos que disponen de las mentes más brillantes para tratar de convencer a los niños de que mediante el consumo se pueden realizar grandes hazañas y es posible acceder a mundos ensoñadores, usando como enlace el producto o experiencia que promueven. Eso por un lado, pero de manera solapada crean además circunstancias y técnicas emotivas que son simplonas, e incluso pueden ser descritas como “jocosas”, por algunos, en las cuales el infante y/o preadolescente irá perfeccionando su modo de abrumar a sus padres con majaderías o pedidos (nagging es el término común en inglés) de objetos de cualquier índole.
Las marcas grandes que suelen gustar a los niños no son otra cosa que afiliadas de las corporaciones inmensas (Disney Chanel, Nickelodeon, Cartoon Network, Nestlé, Puma y un extenso etcétera) que a su vez llevan conversando con los padres —puesto que el diálogo quedó establecido en la juventud de éstos— y entran con facilidad a la sala del hogar, confunden con falsas expectativas, dispersan los focos de atención, bajan la autoestima y generan un tropel de trastornos físicos y espirituales allí donde se les haga demasiado caso. Con todo eso, los más férreos críticos sostienen que aunque no se le brinde demasiada atención, la publicidad corporativa queda clavada en el inconsciente. Por algo se invierten millones para afinar las modalidades.
Así pues, el drama social, que algunos llaman globalización, neoliberalismo, crisis de los bancos, entre otros conceptos, abarca a casi todas las sociedades, no importa cuán endeudadas estén per capita y right over the fence en las sociedades, incluso aunque haya subdesarrollo, la gente lo que desea es consumir. Consumir cualquier cosa que se pueda, pero preferiblemente las bautizadas por las marcas grandes. La manipulación corporativa te embrolla y te hace creer que vives mejor al tiempo que despilfarras tus recursos.
De acuerdo con Jane Hobson, directora de Coley Porter Bell, una empresa consultora especializada en imagen de marca, el norteamericano promedio al llegar a los 18 años ha visto alrededor de 22,000 horas de televisión durante las cuales ha estado expuesto a 350,000 comerciales, según reseña la red Adlatina, asociada de la revista de tirada internacional Advertising Age.
Asimismo, el libro Born to Buy (2004), de Juliet B. Schor, sostiene que cuanto más involucrado está el infante en la cultura de consumo, más probable es que sufra depresión, ansiedad u otros problemas emocionales o psicológicos. Por su parte, Susan Linn, co-fundadora y directora de la coalición “Campaña por una niñez libre de comercialización” (Campaign for a Commercial-Free Childhood) reporta que el 73% de los padres estadounidenses acepta cuán difícil se le hace proteger a su hijo de la cultura popular y cultura corporativa. ¡Y cómo no!, si sabemos la fuerza que ostenta el mollero corporativo frente a una familia promedio expuesta a radio, televisión, impresos, billboards, flyers, etc.
¿Paliativos domésticos?
En varios países europeos la publicidad infantil está limitada o prohibida. Concretamente, la legislación sueca fue enfática en contra de pasar comerciales de televisión dirigidos a niños, argumentando que éstos no entienden que se esconde una intención de venta.
Otro de los planteamientos valiosos que con frecuencia se utiliza para erradicar la penetrante difusión corporativa destinada a los niños (y a sus padres también) repudia la promoción de alimentos chatarra producidos —en su mayoría— por las compañías multinacionales de envergadura. Bajo estrategias idénticas se invierten cantidades escabrosas de dinero para persuadir la compra de productos con poco o cero valor nutritivo que además contribuyen a generar diabetes, obesidad, alta presión, déficit de atención, del habla, entre otras condiciones.
Nuestra legislación ha sido muy tibia al tratar estos temas. El senador por acumulación Cirilo Tirado, del Partido Popular Democrático, en 2010, sometió un proyecto de ley con el propósito de prohibir la venta de alimentos y bebidas de mínimo valor nutricional durante todo el día en los planteles de enseñanza pública. De igual forma intentaba reglamentar la publicidad y promoción de “alimentos” basura en lugares donde puedan estar expuestos niños y jóvenes menores de 18 años. Pero aunque el Senado aprobó la primera medida, ambas piezas legislativas se colgaron en la Cámara de Representantes. Recordemos que la misma presidenta de la Cámara propuso que los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional tuvieran entre sus opciones la compra de alimentos preparados en locales de comida rápida, cafeterías y otros establecimientos que se alejan olímpicamente de los estándares de la buena nutrición.
Si las empresas o los gobiernos no tienen entre sus compromisos éticos limitar o prohibir que el ente psicópata insaciable envenene las cabezas y los cuerpos de los más vulnerables, mi intención es proponer que receles de estas prácticas perversas y estés prevenido(a). Tal vez antes de llevar los niños al mall —a pasear, por ejemplo—, considera llevarlos a lugares desvinculados de la publicidad y el consumo nocivo. Que placer y dispersión no estén asociados con ambientes e ideologías consumistas. Es posible que el niño o joven se confunda si observa que sus mayores son receptivos a los “méritos” corporativos. Protege las estructuras mentales de los críos para que no se atrofien, mucho menos antes de tiempo, cuando experimentan transformaciones internas trascendentales.


31.8.12

Saluda NOAL avances políticos y sociales en Latinoamérica

via Prensa Latina

Imagen activa
La XVI cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) expresó hoy su beneplácito por los cambios y logros políticos, económicos y sociales registrados recientemente en Latinoamérica, incluida la creación de la Celac.

El acápite de la Declaración Final de Teherán dedicado a América Latina y el Caribe valoró las transformaciones en aquella región como una contribución al bienestar de sus pueblos y a la reducción de la pobreza, así como a la solidaridad entre sus Estados miembros.

Respecto a la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac), la declaración valoró su creación como "un paso histórico en el desarrollo y la integración" de esa parte del mundo, además de saludar la entrada en vigor del tratado constitutivo de la Unasur.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) es una contribución a la integración cultural, social, económica y política de la región, refirió el texto, que también encomió su aprobación como observadora en la Asamblea General de la ONU.

Mención particular se hizo de "iniciativas originales" como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y Petrocaribe.

Asimismo, encomió el convenio marco del Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), que al igual que los referidos se promueven bajo los principios de cooperación y complementariedad en energía, justicia social; soberanía alimentaria y finanzas.

La cumbre mencionó como ejemplos de cooperación Sur-Sur los mecanismos América del Sur-Países Árabes (ASPA), cuya tercera cumbre será en octubre próximo en Lima, Perú, y América del Sur- África, así como la designación de Venezuela como sede de la XVII reunión cimera.

También se solidarizó con Cuba y llamó al gobierno estadounidense a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que, además de ser unilateral, extraterritorial y contrario al derecho internacional, causa grandes pérdidas materiales y daños económicos al pueblo cubano.

Los NOAL respaldaron a Ecuador en su disputa diplomática con Gran Bretaña a raíz del asilo concedido al creador de WikiLeaks, Julian Assange, y resaltaron el rol de la UNASUR en ese sentido dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Junto al referido texto, comunicados sobre asuntos más puntuales reclamaron respeto y apoyo a los gobiernos elegidos democráticamente, y condenaron el golpe de Estado constitucional en Paraguay, que apartó del poder al presidente Fernando Lugo.

Los delegados también hicieron hincapié en rechazar cualquier intento de desestabilización de esos gobiernos y sus sistemas democráticos, una postura ya planteada durante la cumbre de 2009 en Sharm El-Sheikh, Egipto, a raíz del golpe de Estado en Honduras.

Asimismo, la reunión sostenida en Teherán del 26 al 31 de agosto reconoció el compromiso de los países latinoamericanos y caribeños con los principios de soberanía, integridad territorial y no injerencia en los asuntos internos de los Estados, siempre defendidos por el NOAL.

En el debate sobre descolonización, se apoyó la reivindicación de Argentina para que Gran Bretaña le restituya la soberanía de las Islas Malvinas, y se saludó la declaración de Nicaragua en junio de 2010 como zona libre de minas terrestres.

La "zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad" entre Honduras, El Salvador y Nicaragua en el Golfo de Fonseca, y la firma de un acuerdo entre Belice y Guatemala para llevar su disputa territorial al Tribunal Internacional de Justicia, fueron igualmente elogiados.


Emir Sader: Quem tem medo da verdade?

via Carta Maior

O mais importante processo da história brasileira está sendo levado adiante pela Comissão da Verdade, independente de que seja apenas uma condenação moral e política da ditadura e de todos e tudo que esteve vinculado a ela.

Foi um momento crucial na história do país, em que se escolhia entre a democracia e a ditadura. Triunfou a ditadura, pela força das armas, incitada pelo governo dos EUA, pela direita brasileira, pelo grande empresariado do país, praticamente pela totalidade da mídia da época (exceção da Última Hora), pela Igreja católica.

O país agora, finalmente, passa a limpo aquele período brutal da história brasileira, com a Comissão da Verdade. A mídia, os partidos da direita, militares, se sentem incômodos com a ação da Comissão, porque pretendiam enterrar da memória nacional aquele período e sua participação vergonhosa nele.

O discurso sobre o julgamento atual do STF serve também para encobrir aquele período e a atuação da Comissão da Verdade. Daí os epítetos como se esse julgamento tocasse nos fundamentos da história brasileira e não o sobre a ditadura.

A ditadura não apenas mudou os rumos da história brasileira do ponto de vista político. Ela bloqueou o processo de democratização social e econômica e acentuou ainda mais as desigualdades. Alem das brutais ações repressivas, logo nos primeiros dias foram decretadas intervenções em todos os sindicatos e o arrocho salarial – tão essenciais à ditadura quanto a repressão física.

O grande empresariado nacional e internacional foi diretamente beneficiário do regime ditatorial, aumentou exponencialmente seus lucros com o arrocho e a repressão aos sindicatos, intensificou a super exploração dos trabalhadores. Ao mesmo tempo, empresas da mídia, com a Globo à frente, impuseram seu monopólio durante o período ditatorial.

A ação da Comissao da Verdade é escondida pela velha mídia, ela mesma temerosa que as investigações revelam suas estreitas e promíscuas relações com a ditadura militar. Quando finalmente a Comissão da Verdade enunciar suas conclusões sobre o golpe e a ditadura miliar, não haverá nada da parafernália de hoje em relação ao processo do STF: nem transmissão direta, nem cadeias nacionais, nem entrevista com as vítimas e os familiares das vítimas da ditadura.

O medo que eles têm da verdade da Comissão da Verdade, por si só, é confissão de culpa da velha mídia, dos partidos da direita e de militares ligados à ditadura.

17.8.12

Chanceler paraguaio é expulso da Associação Latino-Americana para os Direitos Humanos (Aldhu)



A Associação Latino-Americana para os Direitos Humanos (Aldhu), com sede em Santiago do Chile, informou hoje a decisão de expulsar da organização José Félix Fernández Estigarrabia, atual chanceler do Paraguai.

O comunicado, assinado pelo presidente da associação, Juan Pablo Letilier, e seu secretário geral Juan de Dios Parra, informa que a expulsão de Fernández ocorreu pelo fato do mesmo ter assumido a cadeira de Relações Exteriores do recentemente instalado governo paraguaio, após a destituição do presidente constitucional, Fernando Lugo.

A associação explicou que: "não é aceitável que um democrata, defensor dos Direitos Humanos e das liberdades cívicas aceite integra um governo nascido de um processo ilegítimo".

A entidade "lamenta profundamente que o diplomata preste seu nome para dar legitimidade a um governo criado por meio de uma manobra política condenável".

Assim mesmo, consideram a conduta do referido chanceler como "incompatível com a organização e suas normas institucionais”.

A expulsão de Fernández se une às diferentes manifestações de repúdio internacional ao governo de Federico Franco.

15.8.12

Organizações marcham contra Franco no primeiro dia de Fórum Social paraguaio

via operamundi
O evento realizado pela “Paraguai Resiste” quer debater a atualidade política, econômica e social do país


Manifestantes em Assunção protestam contra o impeachment do ex-presidente Fernando Lugo
Centenas de paraguaios marcharam nesta terça-feira (14/08), em Assunção, capital do país, contra o governo de Federico Franco. Os manifestantes, membros de diversas organizações sociais, percorreram as ruas da cidade com bandeiras e cartazes críticos aos rumos adotados pela administração do ex-vice de Fernando Lugo, destituído há um mês e meio.

As mensagens contra Franco, cantadas e mostrada dos cartazes, mencionavam rejeição ao golpe parlamentar contra Lugo, ao uso de sementes transgênicas de algodão e milho transgênico pelo agronegócio e à falta de soberania alimentar, democracia e participação popular. “Fora Rio Tínto” foi um dos gritos, em referência ao projeto governista de instalação da multinacional mineira em território paraguaio.

Luciana Taddeo/Opera Mundi
[Pichação em muro na capital paraguaia: "Para que serviu meu voto?"]

A manifestação era um dos eventos previstos no Fórum Social, realizado nestas terça e quarta-feira (14 e 15/08) pela organização “Paraguai Resiste”, criada após o impeachment de Lugo. Anunciado como apartidário, o evento visa o debate sobre a atualidade política, econômica e social do país, entre estudantes, camponeses, indígenas e ativistas.

[Pichação em muro na capital paraguaia: "Para que serviu meu voto?"]

Realizadas sob tendas na Praça de Armas, em frente ao Congresso, as mesas de discussão abordam assuntos como soberania energética e alimentar, reforma agrária, inclusão, direitos humanos, criminalização de movimentos sociais, políticas públicas de migração, questões de gênero, democratização do acesso à informação e concentração de veículos de comunicação por grupos de poder.

Ao confirmar a realização do evento, David Cardozo, um dos organizadores, afirmou que o espaço servirá para definir as linhas da luta e o modelo de país desejado pelas organizações sociais. A presença de Lugo não foi confirmada, mas organizadores consultados pelo Opera Mundi preveem a realização de um ato final no qual entreguem ao ex-presidente uma ata com as conclusões nascidas dos debates.

O massacre de indígenas na Ditadura Militar

via brasilianas.org 
Organizações se reúnem para investigar crimes da ditadura contra população indígena

Tribos indígenas inteiras foram dizimadas durante a Ditadura Militar no Brasil. Casos como o massacre de duas tribos Pataxó na Bahia, pelo então coordenador do Serviço de Proteção ao Índio, Major da Aeronáutica Luiz Vinhas Neves, por inoculação do vírus da varíola, ou dos Cinta-Larga, no Mato Grosso, mortos a dinamites e metralhadoras, devem voltar a tona com o auxílio de grupos organizados da sociedade civil que solicitaram, recentemente, à Comissão Nacional da Verdade que investigue crimes cometidos contra populações indígenas, entre 1948 e 1988, a mando do Estado.
Segundo Marcelo Zelic, vice-presidente do Grupo Tortura Nunca Mais de São Paulo, documentos oficiais do Congresso Nacional apontam que em 1963 existiam no país algo em torno de 300 mil índios. Em 1968 essa população cai drasticamente para 80 mil. Os indícios da forma como se deu o desaparecimento de 220 mil pessoas estão em documentos de discursos de deputados reunidos pelas entidades Associação Juízes para a Democracia, Comissão Justiça e Paz da Arquidiocese de São Paulo, Grupo Tortura Nunca Mais e o site Armazém Memória.
Zelic destaca que as organizações possuem em mãos mais de mil discursos de deputados, mapeados. O segundo passo será construir uma ferramenta online que, inicialmente, será compartilhada com faculdades e centros de pesquisa para serem analisadas e catalogadas.
A apresentação da proposta “Povos Indígenas e Ditadura Militar: Subsídios à Comissão Nacional da Verdade 1946-1988” foi realizada pela primeira vez na Tribuna Popular da Ditadura, condizida no XXXI Encontro Nacional dos Estudantes de História, no dia 16 de julho, Unifesp, em São Paulo.

UM BRASILEIRO NA GUERRILHA BOLIVIANA

via Publica
A história do estudante gaúcho que denunciou torturas da ditadura, tornou-se guerrilheiro na Bolívia e desapareceu nas montanhas andinas



Os guerrilheiros do Exército de Libertação Nacional estão quase completando a travessia do rio Chimate, ao norte da Bolívia. Acossados  pelos militares, precisam ser rápidos. A vanguarda já atravessou o rio e a coluna do centro avança, observada por Raúl e Dippy, soldados da retaguarda destacados para indicar aos companheiros o caminho seguido pelas duas colunas da frente. No relógio, “expropriado” pela guerrilha, Dippy vê que são seis horas da tarde do dia 1º de setembro de 1970.
Uma patrulha militar ataca e a guerrilha se parte em duas. A retaguarda não consegue atravessar o rio. Raúl e Dippy correm mato adentro para escapar dos tiros. Esperam até a noite, talvez sejam encontrados pelos companheiros. Escutam disparos de morteiros e percebem que será impossível atravessar o rio.
A retaguarda nunca mais iria se reencontrar com o resto da tropa. Raúl e Dippy, estrangeiros em solo boliviano, ficariam sós.
Raúl é o nome de guerra do peruano Antero Callapiña Hurtado, estudante de engenharia civil na Polônia, recrutado para a guerrilha, assim como dezenas de jovens latino-americanos que estudavam em países socialistas. O outro, Dippy, era o único brasileiro entre os 67 combatentes que subiram as montanhas de Teoponte, a cerca de 200 quilômetros ao norte de La Paz, para retomar a guerrilha em Ñancahuazú, abortada três anos antes com a morte de seu comandante, Ernesto Che Guevara.
Dippy entrou com o codinome Eugenio, mas todos os chamavam pelo apelido adquirido no treinamento em Cuba, por abrasileirar a expressão “de pinga” – “di pinga”, ele dizia -  popularmente usada para se referir a algo formidável. Daí, virou Dippy.
Apartados do grupo, peruano e brasileiro passam quase 30 dias lutando pela sobrevivência na selva boliviana. Comem palmito e mascam folhas de coca para não morrer de inanição. Tentam chegar a algum povoado sem serem capturados pelo Exército. No último registro de seu diário, o brasileiro escreve:
- Hoje é uma data que não posso deixar de lembrar: dia 25. Faz quatro meses que me casei com Susana e hoje lembro dela mais do que nunca. Sinto falta dela e quero encontrá-la. Espero fazer isso antes do dia 1º de novembro e não pretendo me separar dela nunca mais.
O reencontro com a esposa, que àquela altura esperava um filho, nunca aconteceria.
Gaúcho de Formigueiro
Luiz Renato Pires Almeida é um dos 13 desaparecidos políticos brasileiros em território estrangeiro. As circunstâncias de sua execução nunca foram esclarecidas, tampouco seu corpo foi encontrado. O caminho que o levou de Formigueiro, no interior do Rio Grande do Sul, onde nasceu em 18 de novembro de 1943, até as montanhas bolivianas, onde morreu no começo de outubro de 1970, é o que se conta a seguir.
Caçula de 11 irmãos, filho de um agricultor, Lucrécio, e de dona Doca, apelido de Maria Conceição, o menino de Formigueiro foi morar na cidade aos 7 anos, quando o pai comprou uma “venda” em São Sepé, então sede do distrito. Em março de 1951, a família se instalou numa casa localizada no número 747 da rua 7 de Setembro.
Era um guri “medonho”, lembra a irmã Deni, e gostava de jogar futebol. Cursou metade do ginásio no Colégio Madre Júlia, de freiras, e concluiu o ensino fundamental no Colégio Estadual Tiaraju, onde fazia parte da chapa eleita para o Grêmio Estudantil em 1960. Ainda assim, contam os amigos, o garoto gostava mais das festas do que da política.
No Rio Grande do Sul, vivia-se a efervescência da Campanha da Legalidade, liderada em 1961 pelo governador Leonel Brizola, do Partido Trabalhista Brasileiro, para garantir a posse do presidente João Goulart, depois da renúncia de Jânio Quadros. A família comandada pelo pai, simpatizante da União Democrática Nacional (UDN), era politicamente conservadora.
A primeira influência mais à esquerda viria do professor Gerôncio Vaz, adepto dos ideais trabalhistas, que se tornaria um grande amigo de Renato. Mas ele só descobriria a política para valer ao se mudar em 1962 para Santa Maria, maior cidade da região, para cursar o Clássico no Colégio Estadual Manuel Ribas, o tradicional Maneco, e cumprir o serviço militar no 7º Regimento de Infantaria. Ali, voltou a ter contato com armas, das quais aprendera a gostar nas caçadas com os irmãos.
Na cintura, uma pistola de três canos
Em fevereiro de 1963, Renato ingressou na primeira turma do Colégio Agrotécnico da recém fundada Universidade Federal de Santa Maria (UFSM). Eleito para a diretoria do Centro de Estudantes do Colégio Agrotécnico, entrou de cabeça no movimento estudantil, mobilizado na defesa das reformas de base propostas pelo presidente João Goulart.
Ao 20 anos de idade, mais velho que a maioria da turma do ensino técnico, Renato impressionava. “Como era o mais velho da turma, era o líder da gurizada. Gostava de trago, fumava, andava armado. A gurizada achava o máximo”, recorda o colega Beto Vargas, hoje médico na cidade de Bagé. A pistola de três canos que carregava na cintura é uma lembrança dos amigos da época. “Foi a única vez que vi uma pistola daquelas”, recorda Rogério Vargas, irmão de Beto.
Rogério e Beto dividiam um quarto com Renato em uma pensão de Santa Maria. Renato tinha o costume de tomar chimarrão com Rogério pela manhã, para escutarem um programa da Rádio Nacional de Moscou transmitido em português.
Para a família, era visível a transformação do filho mais novo. “Nas primeiras férias que voltou de Santa Maria, era outra pessoa”, diz Zeca, um dos irmãos. “O Renato conversava um pouco com a gente e já vinha com a pregação do Mao Tsé-Tung”, lembra, achando graça. “Não seja tapado, tem que abrir os olhos”, dizia a Zeca. Chamava o pai de “tubarão” por estar politicamente ao lado dos ricos. Mas não deixava de abraçá-lo e chorar quando se despedia da família para retornar a Santa Maria. O apego à casa o faria escrever cartas aos irmãos de todos os lugares onde viveria depois.
Liderança estudantil
Em janeiro de 1964, Luiz Renato retornou de um congresso na Paraíba eleito presidente da União Nacional dos Estudantes Agrotécnicos (UNEA). Quase por acaso assumiu o cargo que o levaria à clandestinidade.
O candidato natural à presidência pela delegação gaúcha era o atual governador do Rio Grande do Sul, Tarso Genro, na época com 16 anos – eleição que seria realizada no congresso em Bananeiras (PB), entre 5 e 13 de janeiro daquele ano. Mas Tarso desistiu da indicação em troca de seis passagens áreas para que a delegação gaúcha viajasse à Paraíba, como ele conta hoje:
“Quando nós montamos a nossa delegação, conseguimos passagens com o presidente João Goulart através do meu pai, que era amigo do João Goulart”, relembra Tarso. “Mas aí o meu pai, naquela boa chantagem paterna, disse o seguinte: eu consigo as passagens para vocês, mas tu tens que prometer que não vais ser candidato a presidente da UNEA, tens que voltar para Santa Maria para continuar os estudos. E de fato cumpri a promessa. Chegamos lá, substituímos o meu nome e apresentamos o nome do Luizinho, que foi eleito presidente da UNEA”, conta o governador.
Até os amigos mais próximos ficaram surpresos com a eleição de Luiz Renato, como lembra o colega Eros Marion Mussoi, hoje professor na Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC). “Ele era um cara cheio de vida e ideias, como boa parte da nossa geração. No início não era propriamente um ‘revolucionário’, mas tinha ideias sociais e humanistas muito claras. Um sujeito de um grande coração e preocupado com os outros”, diz.
Para Tarso Genro, de “Luizinho” ficou a lembrança do colega corajoso e do grande amigo. E da pistola de três canos, que ganharia novo significado à medida que a esquerda se inclinava à luta armada para enfrentar a ditadura. “Ele era muito ligado a essa questão da ação militar e achava que a derrubada do regime militar poderia ser feita imediatamente através de ações armadas. Eu até menciono, num poema que eu fiz depois da morte dele, a pistola de três canos, um em cima do outro, que ele usava e era uma memória muito intensa que a gente consolidou, porque aquela pistola era uma identidade que ele tinha, em função da visão que iria percorrer posteriormente”, diz.
Como presidente da entidade, Renato transferiu-se para a Universidade Rural do Brasil (URB) e desembarcou no Rio de Janeiro no dia 2 de março de 1964. Menos de um mês depois, viria o golpe militar.
Memórias esparsas
As lembranças da família são cortadas, esparsas. Após o golpe militar, as notícias de Luiz Renato escassearam. E hoje em dia, remexer nessas histórias é reavivar a dor da perda do irmão caçula.
Deni diz ter ouvido Renato discursando contra o golpe na rádio carioca Mayrink Veiga no dia 1º de abril de 1964. Em um programa da própria UNEA, segundo outra irmã, a Ladi. Luiz Renato e alguns colegas teriam escapado da emissora antes de serem presos pelos militares.
Após o golpe, Luiz Renato fazia aparições esporádicas na casa dos pais, sem dizer exatamente o que fazia nem por onde andava. Em depoimento prestado no Inquérito Policial Militar (IPM), depois da prisão, em março de 1966, disse que “temeroso de ser preso” abandonou a Escola Agrotécnica nos primeiros dias de abril de 1964 e voltou ao Rio Grande do Sul. Passou por São Sepé, reviu a família e teria partido para o Uruguai, assim como fizeram centenas de militantes com alguma ligação com o PTB de Leonel Brizola e João Goulart.
José Wilson da Silva, o “Tenente Vermelho”, hoje capitão do Exército reformado, diz ter conhecido Luiz Renato em Montevidéu, embora não tenha convivido com ele. “Era calmo, muito consciente politicamente, sonhador como todos nós éramos. Tanto que saiu de lá para ir adiante. Enquanto estávamos tentando fazer alguma coisa, estava demorando, foi procurar outras guerras”, conta.
Luiz Renato não era o único a se impacientar com a demora da esperada reação brizolista contra a ditadura, a partir do Uruguai. Em março de 1965, o coronel Jefferson Cardim de Alencar Osório comandou uma tentativa frustrada de guerrilha em Três Passos, desencadeando uma onda de prisões contra militantes ligados a Brizola.
Havia muitos brasileiros no Uruguai. A pedido de Brizola, o desembargador aposentado Eliseu Gomes Torres montou uma comissão para analisar os casos de quem poderia retornar ao Brasil. Torres não se lembra de Luiz Renato, mas é possível afirmar que o estudante tenha voltado em circunstância semelhante. O depoimento dado ao IPM fala que Renato “foi instado por outros a regressar, já que não pesava nenhuma acusação contra si” entre o final de janeiro e o começo de fevereiro de 1965.
Não se sabe exatamente o que fez Luiz Renato em 1965. Eventualmente, aparecia em São Sepé – Deni lembra de ir até a estrada para encontrar o irmão, de madrugada, que estava indo para algum lugar.
No IPM, consta ainda que, em fevereiro de 1966, Luiz Renato foi a Porto Alegre para tentar se matricular no Colégio São Judas Tadeu. Nesta ocasião, teria encontrado o ex-coronel Pedro Alvarez, expulso do Exército após o golpe, “a quem já conhecera em Santa Maria e em cuja residência já estivera hospedado cerca de duas vezes”.
Em 2003, Alvarez, que ainda mora na mesma casa onde hospedou Luiz Renato em 1966, a pedido do também militar José Pires Cerveira, contou: “Ele [Cerveira] me disse: ‘estou com um rapaz, um estudante que veio do Rio, e tenho impressão que já viram que ele está na minha casa. Tu não sabes onde podemos colocá-lo?’. Eu disse: ‘Faz o seguinte, numa noite dessas, em que não haja ninguém por perto, traz ele aqui pra minha casa’. Realmente ele trouxe e ficou aqui bastante tempo, mais ou menos um mês”, relatou Alvarez.
Em nova entrevista realizada em 2012, a memória já não ajuda Alvarez, hoje com 94 anos. Ele ainda lembra do “rapaz muito educado, e bem preparado. Tinha conhecimento da situação, fazia uma análise certa daquele momento, dava a solução”. O irmão Zeca lembra de ter visitado o caçula na casa de Alvarez, acompanhado por Ary, o mais velhos dos irmãos. O código era passar assoviando “Aquarela do Brasil” na calçada. A irmã Ladi conta que estava saindo de um jogo do Internacional no Beira-Rio, ao lado do marido, quando foi surpreendida por um abraço do irmão em meio ao mar de colorados. O Beira-Rio fica próximo à casa de Pedro Alvarez. Foram até uma padaria, o marido de Ladi comprou mantimentos, conversaram até a noite e se despediram.
Um dia, Alvarez teve de viajar para Santa Maria. “Eu disse: ‘Renato, faz o seguinte, não sai pra rua. Se já te viram ali na outra casa, eles podem te localizar aqui’”, contou. “Pois não é que um dia ele saiu e foi na padaria? Prenderam ele e eu não sabia onde ele estava. Até que eu consegui saber que ele estava preso no DOPS.”
O Caso das Mãos Amarradas
Preso por “ligações com o esquema subversivo de Leonel Brizola” no dia 25 de fevereiro de 1966, Renato foi recolhido ao Departamento de Ordem Política e Social. Data deste período o depoimento prestado no dia 10 de março daquele ano. Ficaria 59 dias detido, entre o DOPS e a Ilha do Presídio, pequena ilha no meio do lago Guaíba que funcionou como depósito de pólvora do Exército, laboratório para o desenvolvimento de vacinas, depois prisão de segurança máxima até finalmente ser convertida em cárcere político na ditadura militar. No dia 7 de março, o irmão mais velho de Renato levou objetos de higiene e vestuário até lá.
O próprio Ary ajudaria o irmão a sair da prisão, possivelmente lançando mão das ligações do pai com a UDN para solicitar ajuda junto à Secretaria de Segurança.
Após sair da prisão, já no Rio de Janeiro, Renato escreve uma carta a Deni, provavelmente de setembro de 1966. Conta que está fazendo um curso para trabalhar como jornalista, trata do envio de dinheiro pela família e avisa que, naquele dia, não estava com vontade de fazer mais nada porque estava abalado com uma notícia que havia recebido.
“Os filhos da puta desses traidores da Pátria mataram, afogado e com as mãos amarradas atrás, o sargento Soares, que tanto tempo esteve preso comigo, e ao qual deixei roupas, aparelho de barba e outras coisas. O assassinato foi aí em Porto Alegre e mais ou menos sei quem deu esta ordem. Esses são os homens bons que estão no governo, que vão à missa aos domingos e que durante as madrugadas torturam seus semelhantes como se fossem animais, para depois matar da maneira mais covarde possível. Quanto mais sacrifício passarem os companheiros, mais disposição nós temos para enfrentar os traidores fascistas”, escreve.
O corpo do sargento Manoel Raimundo Soares, sargento do Exército com ideias nacionalistas e militância na organização dos suboficiais, foi encontrado boiando, com mãos e pés atados, nas águas do rio Jacuí no dia 24 de agosto de 1966. O episódio ficou conhecido como o “Caso das Mãos Amarradas”. Foi um dos primeiros casos de tortura e morte por parte dos órgãos de repressão sobre o qual se teve notícia na época.
Luiz Renato dividiu a cela com Raimundo Soares duas vezes. Depois de liberado, enviou uma carta ao jornal Última Hora relatando as idas e vindas do sargento das sessões de torturas e apontando como responsáveis os delegados José Morsch e Itamar Fernandes de Souza, carta esta que seria lida em sessão da Comissão Parlamentar de Inquérito da Assembleia Legislativa gaúcha que investigou o caso, no dia 12 de abril de 1967. O estudante também seria entrevistado pelo jornal, depois da publicação da carta.
O primeiro encontro entre Luiz Renato e Raimundo Soares aconteceu no dia 14 de março, em uma cela do DOPS, na rua Santa Luzia, três dias depois da prisão do sargento. Na véspera, Renato havia retornado da Ilha Presídio, onde ficou 19 dias sem ver a luz, sem tomar banho nem comer direito. Às 22 horas do dia 14 de março, conheceu o companheiro de cela. Os policiais deixaram uns trapos velhos na cela, que serviriam de cama, e logo em seguida o preso, só de cuecas, “rosto de nortista”, bigode preto e sinais de tortura no corpo, que se apresentou:
- Sou o Sargento Soares. Para minha honra, fui expurgado do Exército.
Levados à Ilha Presídio, os dois presos ficaram juntos por mais sete dias. Para aplacar o frio, já que não tinham cobertas, dividiam a mesma cama. Quando deixou a prisão, no dia 30 de março, Luiz Renato ouviu do companheiro: “No fim de tudo, nós vamos nos encontrar. Não somos os primeiros a sofrer torturas nem seremos os últimos. Se morrermos não seremos os primeiros nem os últimos. Isso faz parte da nossa luta”.
“A morte pouco importa”
De volta ao Rio de Janeiro, onde ficou pouco mais de um ano, Luiz Renato tentou retomar os estudos e arranjar trabalho. Comunicava-se por cartas com a família, algumas assinadas por “Rodrigo”.
“O que não quero é ficar parado sem fazer nada, sem trabalho e ainda sem estudar”, escreve à irmã em junho de 1966. Também dá explicações à família sobre sua opção de vida: “Sei que o pessoal não admite isto, pensam que sou irresponsável, mas o que vale é minha consciência, é fazer o que penso estar certo e é muito cedo para dar satisfações do que faço”.
Em setembro de 1966, na carta em que revela a decisão de denunciar as torturas do sargento, reafirma a decisão de seguir enfrentando a ditadura. “Este governo não é eterno, ele muda e com ele mudarão os homens, então se fará justiça, se punirá com dignidade os covardes de hoje, aos que tem coragem com as armas na mão e se tornam covardes quando se defrontam com elas. (…) Estas coisas não desanimam ninguém, pelo contrário, dão mais força e razão para se lutar, a morte pouco importa, interessa-nos é a vitória e tarde ou cedo será conseguida”.
No dia 13 de julho de 1967, informa à família que viajaria a Moscou para prosseguir os estudos. Como milhares de jovens de todo o mundo, Luiz Renato estava de partida para a Universidade da Amizade dos Povos Patrice Lumumba, batizada em homenagem ao líder anticolonialista e primeiro ministro do Congo, morto em 1961. Luiz Renato cursou o ciclo básico da instituição que recebia estudantes de todo o mundo, com a intenção de ingressar na Faculdade de Agronomia, o que acabaria não acontecendo.
Estudando na URSS
O gaúcho chegou a Moscou em setembro de 1967, prestes a completar 24 anos, e se adaptou rapidamente. Nas cartas, relata as atividades em que se envolvia, com destaque para o futebol e a pequena escola de samba que fazia apresentações em datas festivas da URSS e da universidade. “Estou muito satisfeito aqui, mesmo antes de vir para cá, já sabia mais ou menos que ia gostar. Aqui tenho estudado muito, além dos estudos da Universidade muitas outras coisas interessam-me”, escreve em 27 de novembro de 1967.
Renato na URSS em 1967
O economista Rafael Alves da Cunha, hoje vice-presidente da Sociedade de Economia do Rio Grande do Sul, também estudou na Patrice Lumumba e foi presidente da União dos Estudantes Brasileiros na União Soviética. A afinidade entre os dois gáuchos foi imediata: Rafael é natural de Caçapava do Sul, vizinha a São Sepé, e os moradores das duas cidades têm sempre na ponta da língua alguma brincadeira sobre os vizinhos.
Luiz Renato era um jovem agitado, brincalhão, festeiro, recorda Rafael. Não chegou a integrar a direção da União dos Estudantes, mas era um militante ativo a quem Rafael recorria sempre que precisava tomar alguma decisão importante. Também estava sempre disposto a participar das atividades promovidas pela entidade, como os concorridos carnavais dos estudantes brasileiros. “Podia contar com ele. Se encarregava de uma coisa, ou da cozinha, ou da bebida, pegava uma coisa, estava sempre pronto”, diz Rafael.
A disposição do colega também tinha grande valia nos jogos de futebol. “Ele era ruim de bola. Mas era gozadérrimo”, conta Rafael. “Entrava dando trombada em todo mundo. Quando botavam para marcar um cara, aquele cara não fazia nada. Ele ficava ao lado, derrubava, fazia qualquer negócio”, diz. No verso de uma foto que enviou a família, Renato contou de uma ocasião em que os brasileiros ganharam “no jogo e no pau” dos campeonatos improvisados entre os colegas de diversas nacionalidades.
Politicamente, Renato demonstrava o mesmo temperamento: não apresentava grandes formulações teóricas, mas tinha disposição para as tarefas políticas e ansiedade pelas ações, lembra Rafael: “Não dava demonstração de muito conteúdo filosófico, político. Mas tinha um entusiasmo fora do comum e uma positividade enorme. Era um guerrilheiro, tinha um espirito de guerrilha. Se eu fosse fazer qualquer coisa numa revolução, gostaria de ter um batalhão de Luiz Renato”, completa.
Com o aumento da influência cubana entre os estudantes, a universidade passou a pressionar aqueles que divergiam da linha soviética, como Renato. Um exemplo foi a tentativa de vetar a realização de um ato em memória de Ernesto Che Guevara, morto em outubro de 1967, conta Rafael. Os alunos reagiam: um dia, as janelas amanheceram tomadas por imagens do Che, reproduzidas pelos estudantes ao longo da noite, contrariando a direção. O ato finalmente aconteceu no pequeno auditório da Faculdade de Economia, transbordando de gente para fora.
As contradições entre os estudantes e a direção soviética tornaram-se ainda mais agudas com as primaveras de Paris e Praga. Em 1968, durante o Festival Mundial da Juventude e dos Estudantes, em Sófia, capital da Bulgária, Luiz Renato estava entre os que participavam dos debates acalorados sobre os rumos da revolução.
“Quando voltou a delegação de Moscou [do festival], ele já estava muito marcado pelo pessoal do partidão. Aí ficou marcado dentro do sistema de vigilância soviético”, diz Rafael.
O chefe da delegação brasileira era o atual vice-prefeito de São Carlos (SP), Emerson Leal, à época vice-presidente da entidade presidida por Rafael. “Ele [Luiz Renato] era um dos defensores mais ferrenhos e combativos da luta armada. Por isso era grande sua sintonia com os estudantes da Bolívia e do Peru, muitos dos quais defendiam essa linha. Principalmente com os bolivianos – afinal, o Che Guevara tinha morrido na Bolívia e os guerrilheiros bolivianos preparavam a segunda fase da guerrilha”, lembra.
“Ele queria ver as coisas acontecerem rapidamente. O Luiz Renato, literalmente, ‘quebrava o pau’, porque achava que nossos países latino-americanos eram governados por ditadores ou por pessoas subservientes aos interesses do imperialismo. E, como dizia, a única linguagem que este ‘pessoal’ entendia, era a da luta armada, como aconteceu em Cuba”, prossegue Leal.
Um dia, Luiz Renato sumiu. “Qual não foi minha surpresa quando vi, em um jornal boliviano mostrado por colegas da Patrice Lumumba, uma foto do Luiz posando junto com outros militantes armados na Bolívia. O jornal noticiava sua morte”, recorda Leal. Tal era o entusiasmo e a radicalidade demonstradas por Renato que militantes do Partido Comunista Brasileiro (PCB) chegavam a cogitar que ele fosse um agente infiltrado, fazendo-se passar como revolucionário para conquistar a confiança dos companheiros. De um colega do PCB, ouviu: “Imagine, e eu que pensava que o Luiz fosse um agente da direita”.
Volveremos a las montañas
O boliviano Osvaldo “Chato” Peredo estudava Medicina na Universidade Patrice Lumumba, em 1966, quando recebeu dos irmãos mais velhos, Inti e Coco, a missão de recrutar estudantes dispostos a engrossar as fileiras do Exército de Libertação Nacional, que sob a liderança de Ernesto Che Guevara iniciava sua campanha na Bolívia. Chato recorda bem o encontro com os irmãos no aeroporto de Moscou no dia 7 de novembro de 1966, um dia depois de a guerrilha do Che começar. “Eu queria ir com eles, mas me dão a tarefa de recrutar os estudantes de países socialistas”, diz.
Em setembro de 1967, quando Luiz Renato chegava a Moscou para estudar na Patrice Lumumba, Chato Peredo já havia se graduado médico e andava pelo mundo a recrutar jovens para a guerrilha. Coco morreria no mesmo mês, em combate, e Guevara, em outubro. Inti Peredo seria o principal líder do ELN e um dos cinco sobreviventes da guerrilha do Che a deixar a Bolívia rumo a Cuba, de onde no ano seguinte redigiria o manifesto, publicado em julho de 1968, no qual proclamava: “A guerrilha boliviana não morreu. Voltaremos às montanhas”.
Foi por esse período que Luiz Renato se engajou na “outra guerrilha guevarista” na Bolívia, sequência do movimento iniciado por Che. Chato não sabe precisar se conheceu Luiz Renato em Moscou. “Eu me reunia com as pessoas, e possivelmente assim foi o contato com Renato, porque não recordo o momento em que ele se incorpora”, diz.
A entrada na Bolívia, depois de um período de treinamento em Cuba e de preparação no Chile, se deu em meados de 1969. Futuros guerrilheiros e apoiadores urbanos viviam em pequenos grupos, em casas espalhadas por La Paz. Em setembro daquele ano, antes mesmo de entrar em ação, a guerrilha sofreria um duro golpe com a morte de Inti Peredo, emboscado pela polícia em uma casa onde vivia clandestinamente.
Com a morte de Inti, o dirigente estudantil e mineiro Rodolfo Saldaña assumiu a chefia do ELN, defendendo o retorno ao Chile, para reorganização do grupo. Chato passou a liderar um grupo contrário à decisão do novo comandante. O ELN sofreu novo golpe com a notícia de que os cubanos Pombo, Urbano e Benigno, sobreviventes da campanha do Che, tinham decidido ficar em Cuba em vez de participar da nova empreitada guerrilheira. Em dezembro de 1969 apenas 12 combatentes do grupo original que treinou em Cuba decidiu ficar, lembra Chato. Luiz Renato estava entre os que decidiram continuar.
“Sabíamos que não viriam nem Pombo, nem Benigno, nem Urbano, em quem nós depositamos toda nossa confiança, porque não tínhamos nenhuma experiência guerrilheira. Éramos pessoas inexperientes. Não temos armas, não temos nada, não temos recursos econômicos. Eu afirmo: o dinheiro está nos bancos. Façamos uma ação”, relata Chato.
No dia 30 de dezembro, o ELN assalta um carro forte do Bank of América, que recolhia dinheiro de algumas empresas e terminava o recorrido, naquele sábado, na Cervejaria Nacional. Luiz Renato não participou diretamente da ação. O dinheiro obtido foi utilizado na compra de armamentos e na reorganização da guerrilha, reforçada com a adesão de jovens católicos de esquerda sem nenhuma experiência em combate, o que acabaria contribuindo para a rápida derrota da guerrilha.
Mesmo na Bolívia, prestes a pegar definitivamente em armas, Renato continuou escrevendo para a família. Deni guarda duas cartas. “Na situação em que encontro-me, não é possível mandar notícias seguido”, diz o jovem, então com 26 anos, no dia 27 de junho de 1970. Respondendo à irmã, reafirma sua convicção em pegar em armas. “Como tu disseste, todos temos um ideal e por este temos que lutar, assim entendo também e lutarei até as últimas consequências”, escreve, informando ter se casado, ainda que a companheira soubesse “que poderá ficará viúva mais ou menos rápido”.
Luiz Renato se casou com Susana, militante do ELN que atuava no apoio urbano à guerrilha. Na carta de 15 de julho de 1970 (leia abaixo), pede que lhe mandem a certidão de nascimento, “para que minha mulher possa registrar o filho que deverá, dentro de uns meses, nascer”. Na mesma mensagem, anuncia, escrevendo em portunhol: “Esta possivelmente é a última vez que te escrevo. Amanhã partirei definitivamente para las montanhas, começará la guerra breve e aspiramos expandir por toda América”.
Disposto a qualquer trabalho
No dia 18 de julho de 1970, um grupo de 67 guerrilheiros partiu, em dois caminhões, para a localidade de Teoponte, situada a pouco mais de 200 quilômetros ao norte de La Paz. Bandeiras brancas com um grande “A” azul sinalizavam que aquele seria um grupo de estudantes voluntários da Campanha de Alfabetização promovida pelo governo do general Alfredo Ovando Candia. Dias antes, o próprio ditador havia entregado cartilhas e credenciais a Horácio Rueda Peña, dirigente da Confederação Universitária Boliviana (CUB) e combatente do ELN. Nos caminhões, sob as cartilhas, iam armamentos escondidos.
Luiz Renato estava na retaguarda da guerrilha comandada pelo estudante boliviano, de origem camponesa, Estanislao Vilca. Chato Peredo afirma que chegou a cogitar nomear Luiz Renato como comissário político da guerrilha, mas acabou decidido pelo boliviano Nestor Paz Amora. Renato, inclusive, teria achado melhor não ter essa incumbência, posto que era estrangeiro e não falava bem o espanhol. Ademais, não tinha pretensões de comando.
Luiz Renato é descrito como exímio atirador pelo historiador Gustavo Rodríguez, autor do livro “Teoponte – Sin tiempo para las palabras”. Já Osvaldo Peredo, que foi seu chefe na guerrilha, lembra mais de Luiz Renato como um companheiro disposto a qualquer tarefa. “Do Renato, o que posso dizer é que era um companheiro muito íntegro, disposto a qualquer trabalho e nenhuma pretensão de comando”, lembra Chato.
Chato faria um gesto de reconhecimento ao valor do combatente brasileiro na primeira ação da guerrilha. No dia 19 de julho, o ELN tomou a localidade de Teoponte, assaltou a companhia South American Places e fez reféns dois engenheiros alemães. O rolex de um deles foi dado por Chato a Luiz Renato. “Quando lhe dou o relógio, foi simbólico, como dizer ‘você está por trás de tudo isso’, porque era decidido e disciplinado”, diz Chato.
A guerrilha seria dizimada em cerca de 100 dias. O general Candia havia prometido uma guerra sem feridos nem prisioneiros, e foi mais ou menos o que ocorreu. Inexperientes, os guerrilheiros sucumbiram diante de um Exército muito mais preparado do que na época do Che. Não contavam, além disso, com o apoio da totalidade da esquerda boliviana, que discordava de uma ação guerrilheira contra um governo militar de corte nacionalista. Após o dia 7 de outubro, quando o general Juan José Torres derrubou Candia e assumiu o poder, mandou manter vivos os nove sobreviventes da guerrilha de Teoponte, entre eles Chato Peredo. Luiz Renato, no entanto, já teria sido executado.
Execução
Uma versão falsa sobre as circunstâncias da morte de Luiz Renato há mais de dez anos e é uma das últimas referências ao brasileiro nos jornais. No dia 9 de junho de 1999, o Jornal do Brasil noticiou: “O gaúcho na verdade foi justiçado, junto com outro guerrilheiro, pelos próprios companheiros cubanos e bolivianos. Os dois foram punidos com a morte porque tomaram a lata de leite condensado tirado das provisões”. Até hoje a família de Luiz Renato se incomoda com essa versão, publicada pelo jornal a partir de um equívoco.
Segundo o texto, essa revelação havia sido feita por Cláudio Gutiérrez, ex-preso político gaúcho que chegou a participar de treinamento do ELN no Chile, sem ingressar na Bolívia. Gutiérrez estava lançando o livro “A Guerrilha Brancaleone”, no qual narra sua trajetória no movimento estudantil e na clandestinidade. O episódio teria sido relatado a partir do livro “Memórias de um soldado cubano”, publicado em 1996, em que Dariel Alarcón Ramírez, o Benigno, contou que dois guerrilheiros, um deles brasileiro, haviam sido executados pela guerrilha em razão de um furto de latas de leite condensado. “Luiz Renato era o único brasileiro naquele grupo”, afirmou Gutiérrez ao Jornal do Brasil, que transformou a suposição em fato.
As circunstâncias exatas da morte de Luiz Renato nunca foram esclarecidas – não há registros oficiais -, mas a versão de que o brasileiro teria sido executado pela própria guerrilha é falsa. Em seu diário de campanha, Chato Peredo revela os nomes de guerra dos dois executados pelo próprio ELN: Ferte e Peruchín (Federico Argote Zuñiga, boliviano, e Carlos Brain Pizarro, chileno). O fato aconteceu no dia 26 de setembro, quando Luiz Renato já havia se perdido do restante da guerrilha.
“Foi o exército que o fuzilou. Foram dois companheiros que foram justiçados, porque roubaram a reserva estratégica, roubaram dinheiro e abandonaram os companheiros que haviam ficado ali, esperando o que nós, que estávamos na vanguarda, podíamos conseguir”, disse Chato Peredo em entrevista realizada em 2007. Na entrevista do dia 24 de maio deste ano, em sua clínica médica também em Santa Cruz, reforçou que considera a tese fantasiosa.
No dia 1º de agosto de 1971, cerca de dez meses após o fim da guerrilha, o jornal boliviano El Diário publicou uma reportagem intitulada “Los caídos y verdugos de Teoponte”, difundido pela agência cubana Prensa Latina e assinado por um certo Ariel Rojo, provavelmente um pseudônimo. Trata-se de um relato de como ocorreram as execuções de vários guerrilheiros, entre eles Luiz Renato. Para Gustavo Ostría, entrevistado para esta reportagem em Santa Cruz de la Sierra, uma das hipóteses é que a informação tenha saído de dentro do próprio Exército, durante governo de Juan José Torres, e escrita por algum membro do ELN.
Embora nunca tenha sido comprovado, é um relato plausível e rico em detalhes, do que teria acontecido no dia 26 de setembro de 1970, um dia depois, portanto, do último registro no diário de Luiz Renato. Um camponês do povoado de Yaycurá teria revelado que dois guerrilheiros – nomes de guerra Eugenio e Raúl – estavam no povoado de Masapa, “em muito más condições”. A dupla de combatentes do ELN teria sido traída por “boteros” (barqueiros), aos quais haviam dado dinheiro e seus relógios em troca de serem levados para algum povoado não patrulhado pelos militares. “Mas depois de terem recebido o pagamento, os deixaram em Masapa, povoado que estava a 20 quilômetros de nosso acampamento”, diz o relato.
Antero e Luiz Renato teriam sido presos e levados para o acampamento militar, em Yaycurá, no dia 2 de outubro. No dia seguinte, chegou “um helicóptero para trasladar os prisioneiros à sua última morada, que seria em San Jorge, povoado próximo a Mapiri”, na região de Teoponte.
Página do jornal El diário de 1971, que relata as mortes ocorridas em Teoponte
Às 11h25 da manhã de 2 de outubro de 1971, segundo o relato, Raúl tentou fugir e foi ferido por um soldado. “Eugenio, que estava no chão, sem forças para nada, grita desesperadamente que não o matem, mas o mesmo soldado abre fogo contra ele”, diz o texto. “Raúl e Eugenio caem no chão, queixando-se de dor. Os soldados disparam até acabar com suas vidas”.
Assinando como Carla, Susana escreve uma carta para Deni no dia 25 de janeiro de 1971. “Francamente, não sei como começar esta carta inacreditável”, começa. “Há quatro dias, me asseguraram que Luiz Renato morreu, possivelmente fuzilado pelo Exército”, diz Susana, que conta ainda que o filho deles nasceria “dentro de dois meses”.
Ausência de informações
Não se sabe onde foram enterrados os restos mortais de Luiz Renato, assim como os de vários outros guerrilheiros. Em fevereiro de 2010, o governo Evo Morales entregou aos familiares os restos mortais de quatro guerrilheiros. O trabalho foi realizado pela Equipe Argentina de Antropologia Forense (EAAF), com ajuda de pesquisadores bolivianos, entre eles Gustavo Rodríguez Ostría, mas não prosseguiu.
Os arquivos militares do período na Bolívia são fechados. O historiador Gustavo Rodríguez Ostría, que chegou a ser vice-ministro de Educação da Bolívia, conseguiu manusear alguns documentos relacionados à guerrilha durante a pesquisa para seu livro. Entre eles, algumas folhas datilografadas com a transcrição do que seria uma parte do diário de Luiz Renato – com registros esporádicos que, pelo que estava escrito, eram mesmo do brasileiro.
A Associação de Familiares de Detidos, Desaparecidos e Mártires da Libertação Nacional (ASOFAMD) tentou levar adiante um projeto de lei para a abertura dos arquivos militares, mas nunca obteve uma sinalização positiva do governo. “Neste momento, não convém ao governo se indispor com as Forças Armadas”, lamentou Luis Alberto Aparício, presidente da Asofamd, durante conversa em maio na sede da entidade, em La Paz.
Chato Peredo disse ter enviado duas cartas para o presidente Evo Morales, solicitando a abertura dos arquivos militares. “Mas se vê que no Exército há uma resistência grande, porque significa ratificar a imagem de um Exército de fuziladores. Seguramente muitos documentos estão aí, ou estão desaparecendo. E creio que nisso não tem a decisão o presidente Evo Morales de dizer, bueno, descodifiquem. Não me respondeu”, afirmou Chato.
O Ministério da Defesa e o gabinete de Evo Morales não responderam as solicitações de informações para esta reportagem.
O contato com Susana, companheira de Renato na Bolívia e mãe de Mabel, aconteceu já quase no encerramento da reportagem. Na manhã do dia 24 de julho de 2012, Susana atendeu o telefone na Inglaterra, onde vive. Foi solícita, mas não quis dar entrevistas. Limitou-se a dizer: “Prefiro não tocar neste assunto, que dói muito em meu coração. A família de Luiz Renato tem todas as informações e creio que eu não teria mais a acrescentar. Não gostaria que meus sentimentos fossem publicados. É um tema muito doloroso para mim”.

* Daniel Cassol (dbcassol@gmail.com) é jornalista free-lancer. Formado pela UFRGS em 2003, mora em Porto Alegre. Esta reportagem foi realizada através do Concurso de Microbolsas de Reportagem da Pública.