10.6.11

Ricardo Alarcón: El resultado de los cambios en Cuba no será el socialismo tan igualitarista como el que se soñaba en los años sesenta

Ricardo Alarcón considera que lo esencial del socialismo del siglo XXI es la diversidad

El resultado de los cambios en Cuba no será el socialismo tan igualitarista como el que se soñaba en los años sesenta

La actualización del modelo económico y social conlleva la amenaza latente de que los enemigos de la Revolución se infiltren, pero “si no cambiamos corremos el peligro de que se acabe todo”, aseguró el presidente de la AN del Poder Popular de Cuba
Ricardo Alarcón aseguró que no copiarán a nadie
El actual proceso cubano no dará como resultado un socialismo tan igualitarista como el que se soñaba en los años sesenta, pero es “el socialismo posible hoy”, expresó el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón.
“Aunque existen amenazas latentes de que los enemigos de la revolución se infiltren es un paso necesario, contrario a lo que se hizo a finales de los años sesenta”, alertó el parlamentario.
Cuando se discutió la la Ley de Inversión Extranjera en 1995, se dejó abierta la posibilidad de la participación de todos. “Es muy difícil, en un mundo globalizado, saber quién es el propietario del capital, pero si no cambiamos corremos el peligro de que se acabe todo”, sentenció el dirigente del país antillano.
Lo que si no hará el socialismo cubano es copiar a nadie. “El Estado no puede asumir todas las actividades. Entonces por qué no confiar en que se puede construir una sociedad solidaria con los pequeños propietarios”, se preguntó el titular de la AN cubana.
Una robusta organización de cuadros como la tiene el Partido Comunista de Cuba, le permitió llevar adelante, sin ambages, una actualización del modelo económico y social 20 años después de la caída del bloque socialista.
La participación del pueblo cubano en la discusión de los Lineamientos ha sido mayoritaria. Ayer, en la primera entrega de esta serie, producto de un periplo por la isla antillana, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla aseguró que se realizaron cerca de 400 mil enmiendas.
Las discusiones y los debates se multiplicaron a lo largo y ancho de la geografía de la isla en la que participaron todos los sectores de la sociedad. En las fábricas, las escuelas, las universidades, los colectivos culturales, los círculos de estudio, los comité de la revolución; todos pusieron su granito de arena.
Esto fue posible porque el partido tiene cuadros que motivaron la discusión, iniciada en 2010, sin distracciones innecesarias para que después, en abril de 2011, el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) acordara el documento definitivo.
“Hoy tenemos más conciencia de la necesidad de cambiar. Lo esencial del socialismo del siglo XXI es la diversidad con un alto contenido de solidaridad humana y de ahí no nos van a desviar”, aseguró Alarcón.
En un recorrido por las calles de La Habana se pudo constatar la gran madurez política del pueblo cubano.“Todos sabemos a donde queremos llegar, el problema son los medios para alcanzarlo”, dijo Heriberto, un ingeniero que trabaja como chofer en la empresa estatal de taxis.
“Los cuadros del partido han sido el vaso comunicante para debatir los Lineamientos y lograr mejorar el sistema”, expresó Vilma, que se graduó de abogada gratuitamente y atiende la barra de un famoso bar de la capital antillana.

LOS RETOS DEL DEBATE

Los periodistas cubanos lidian con el bloqueo comunicacional internacional
La Asamblea Nacional Popular de Cuba no fue la excepción. Entre los días 15 y 18 de diciembre de 2010, se incorporó a la discusión en el sexto período ordinario de sesiones. Sin embargo, para Alarcón esto no fue lo crucial.
“Tan importante fueron los 311 Lineamientos que definió el pueblo cubano, como el proceso mismo para llegar a ellos. Son guías, pautas, decisiones que hay que tomar o que se han ido tomando”, aclaró presidente de la Asamblea Popular cubana.
Alarcón resaltó la discusión del proyecto de Lineamientos que realizó todo el pueblo cubano entre diciembre de 2010 y febrero 2011. “En el mundo de hoy se aplican planes de ajustes y paquetes económicos, generalmente, sin someterlo a un proceso democrático de discusión con la gente”.
“¿Cuál es la consigna que levantan los indignados en España y en toda Europa?”, se preguntó el parlamentario. “Democracia real”, -respondió inmediatamente-. “Allá se están tomando decisiones que afectan la vida de la población, pero no se les consultó”.
Es enfático y reiterativo en este punto, porque la opinión pública internacional maneja la tesis de que en Cuba se imponen las cosas. “Tan importante desde un punto de vista revolucionario, democrático, son las decisiones como el proceso para llegar a ellas”.
Los medios de comunicación internacional tenían el dogma, todavía lo mantienen, acotó Alarcón, que consiste en la necesidad de reducir el poder y el tamaño del Estado, además de darle el libre curso al mercado, y que en Cuba reinaba el inmovilismo y no se aplicaban correctivos a la crisis.
El también miembro de la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC), al igual que el resto de la dirigencia de la Revolución, han comprendido la necesidad de explicar a los medios internacionales la actualización del modelo y cómo se gestó. “Nosotros convocamos al pueblo. Los parlamentos obreros, los concejos del pueblo, se discutió en todas partes y de verdad”, reiteró.
Una investigadora estadounidense que visitó Cuba durante las discusiones, recogió de Radio Rebelde, la intervención de un trabajador: “La culpa de todo la tiene el socialismo, lo que hay que hacer es cambiar el sistema”.
“Mientras esto sucedía en Cuba, muchos medios internacionales repetían: Cuba un país monocorde en el que solo se hace lo que dice la dirección. Tenemos 11 millones de testigos de que el proceso fue democrático”, dijo Alarcón.
El debate en Cuba fue muy fuerte, de hecho la participación popular hizo cambios muy importantes a los 291 Lineamientos presentados inicialmente por una comisión del PCC. La decisión de no eliminar la libreta de abastecimiento fue un clamor del pueblo y así se hizo.
Mencionó que que en el caso de los trabajadores que pasen a actividades particulares no perderán su derecho a la sindicalización ni la seguridad social, de lo que se trata es de crear un espacio mucho mayor a las formas de gestión no estatal.
“Raul Castro dijo en el VI Congreso que es fundamental cambiar las mentalidades. Hay una evaluación, un inventario de lo que hay que hacer”, dijo el parlamentario al aclarar que no se limitarán los derechos sociales ganados en Revolución.

ALCANCE DE LOS LINEAMIENTOS

La participación popular hizo cambios importantes a los lineamientos presentados por el Partido Comunista de Cuba
La actualización económica y social de la Revolución cubana, en esencia, trata de conservar las conquistas sociales y profundizar la eficiencia y la productividad de la sociedad en general, en todos los ámbitos.
“Buscamos la optimización del uso de los recursos económicos, importar menos y producir y exportar más. Nos proponemos reducir el gasto del Estado, en el que se incluye la plantilla que sobre en las empresas públicas”, precisó Alarcón al aclarar que no es una ley, sino un plan de acción que mediante su desarrollo se tendrán que modificar algunas normativas para actualizarlas o crear otras nuevas.
La reducción de personal es parte de este plan, incluyendo el sistema de educación y salud, pero sin afectar la prestación de los servicios. “Nosotros hemos desarrollamos un alto grado de centralización, por razones de seguridad del país, del bloqueo económico y por falta de recursos. Esto nos llevó a concentrar la toma de decisiones. Ahora afianzada la Revolución, vamos hacia un proceso de fortalecer la gestión de los municipios. No solo en cuanto a la gestión administrativa, sino las iniciativas locales que puedan lograr el financiamiento”, especificó el dirigente cubano.
Esto no es un paso de inmediato, sino se hará de manera gradual, al igual que el paso de empleados públicos a actividades particulares. “No está escrito que el socialismo es estatismo. Lo más que he encontrado en los viejos manuales es que el Estado debe manejar los medios fundamentales de producción: la minería, la industria azucarera, el petróleo y no las peluquerías, zapaterías y para usted de contar”.
Lo que pasó fue que la burguesía y la clase media independiente, recordó el titular de la asamblea cubana, salió de Cuba de manera intempestiva en la década de los sesenta y el Estado tuvo que asumir esa unidades productivas. “Tomamos la decisión de estatizar toda la economía, entre otras cosas también, para neutralizar las amenazas de los infiltrados batisteros que atentaban contra la Revolución”.
Alarcón resaltó los avances en materia social del proceso cubano a lo largo de todos estos años. “Con la transformación agraria en 1959 se le dio la tierra a las campesinos. Se crearon más de 100 mil propietarios del campo. Pero el rendimiento ha decaído en las últimas décadas y necesitamos recuperar la producción agrícola. Por eso decimos que cada persona sea propietaria de su producción”.

LA CALC REIVINDICA A BOLÍVAR Y MARTÍ

La Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo y la Integración (CALC) es un homenaje a Bolívar y Martí, expresó Ricardo Alarcón.
Coincidió con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en que no debe ser una organización contra ningún país, pero si es “un recordatorio a los gringos de que no pueden hacer lo que le da la gana”, resaltó.

DISCUSIONES POR DOQUIER

Los 291 Lineamientos iniciales se analizaron en 163.079 reuniones, con cerca de 9 millones de participantes, indica el informe sobre el resultado del debate publicado en mayo de 2011, apenas una semana después que el VI Congreso del partido Comunista de Cuba, acordó este plan de acción.
Pero hay más. El informe reveló que se realizaron 3.019.471 intervenciones, agrupadas en 781.644 opiniones, de las cuales más de 395 mil fueron aceptadas e incluidas en la reformulación de los Lineamientos; unas 210 mil correspondieron a acciones de implementación, informó la publicación.
Las opiniones y propuestas emitidas por la población son expresión del alto grado de participación del pueblo cubano en las decisiones cruciales que atañen al destino de la Revolución.

EN CUBA HAY 146 CORRESPONSALES DE LOS MEDIOS INTERNACIONALES

En Cuba hay que lidiar con 146 corresponsales de medios de comunicación internacionales que representan a 88 medios de 44 países, reveló Gustavo Machín, director del Centro de Prensa Internacional de Cuba.
Explicar a los medios internacionales el proceso de actualización económica y social no ha sido tarea fácil. “En 2010 solo 64% de los reportajes de los corresponsales extranjeros en Cuba fueron favorables a Cuba, el resto negativo. Nos enteramos de las informaciones después de su publicación”, agregó.
Considera que el bloqueo a Cuba no es solo económico, sino comunicacional. “El juicio a los cinco héroes cubanos es el mejor ejemplo”, se quejó el director de CPI, una oficina que es una dirección de la cancillería cubana y que tiene la responsabilidad de llevar las relaciones con el grupo de corresponsalías medios extranjeros en Cuba.
Pero el reto no ha sido sólo explicar los Lineamientos a los corresponsales extranjeros. Los medios nacionales tuvieron que reflejar los numerosos debates que se dieron en la isla.
La Unión de Periodistas de Cuba tiene 4 mil periodistas afiliados. “Consideramos a toda la gente que tiene que ver con el hecho comunicacional, aunque dentro de la organización cada oficio tiene su rol y papel”, dijo su presidente Tubal Páez.
En Cuba hay 96 emisoras de radio, una internacional, 700 revistas, 30 canales de TV nacionales y regionales, además de 7 facultades de comunicación. “El periodismo que hacemos en el país abre espacios a la participación y las opiniones de las y los pobladores. No somos partidarios del triunfalismo y la apología en los medios”, aseguró Páez.
Los periodistas cubanos presentes en el encuentro con sus pares venezolanos, coincidieron en la necesidad de fortalecer la crítica responsable. “Cuba Debate, un portal digital, surge con la determinación de ocupar espacios en ese campo y elevar la discusión entre los jóvenes. Queríamos mantener la guerrilla local que le diera cierta frescura a la publicación”, consideró su directora Rosa Miriam Elizalde.
Juventud Rebelde es otra publicación emblemática en la que el lector joven es el protagonista de la acción política, económica y cultural, expresó su director y un cuadro del PCC, Pelayo Terry Cuervo.
“Trabajamos con una semana de previsión, el peso no es la noticia inmediata sino los temas de interés que plantean los reporteros. Ejercemos un periodismo desde la crítica responsable, no somos anárquicos. Los funcionarios que son la fuente de muchas informaciones no deben decidir los contenidos”, dijo Terry.
“Hay que ser revolucionario, pero no se debe dejar de ser periodista. No podemos ser condescendientes con los problemas, hay que plantearlos. El partido tiene que abrir esa ventana y rechazar cierto acomodo a convivir con los problemas que tiene las instituciones del Estado”, concluyó el director del periódico Granma, Lázaro Barredo.
T/ Manuel López
F/ Raúl Cazal

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